Micropoder


Entre Matrix y El Bosque
Lunes, 15 de Febrero de 2010 00:00
Escrito por Javier Cremades
Avatar

El peligro —más bien engaño— consiste en confundir conocimiento de las personas con amistad, comunicación con auténtico trato. Consiste en ignorar una limitación fundamental de Internet: que es un lenguaje, una forma de comunicación, pero no es natural, y por tanto no puede ser la base única para una relación interpersonal sólida… y necesaria, ya que el hombre es por naturaleza un ser social. Necesitamos trato directo con las demás personas, e Internet (hoy por hoy) no puede ofrecérnoslo. Como toda forma de comunicación, Internet representa la realidad con símbolos. Pero la formación de la personalidad social exige la presencia de los otros, una presencia que es captada por nuestros sentidos y que nos proporciona imágenes evidentes sobre las otras personas al margen de los mensajes artificiales que las personas quieran darnos: alguien con quien hablamos puede decirnos que no tiene problemas, pero nosotros nos damos cuenta de que los tiene: lo sentimos por el aspecto de su cara, el tono de su voz, su pulso nervioso... Este lenguaje del cuerpo, esas evidencias naturales, son algo que, hoy por hoy, tiene poca relación con Internet. Aunque se vaya introduciendo el empleo de la voz y la imagen casi instantánea, es un factor importante a tener en cuenta.
Aparte de la limitación que supone su carácter no inmediato, un único lenguaje no puede satisfacer la sociabilidad de la persona. En caso de que una persona utilice exclusivamente una única forma de comunicación, aumenta el peligro de que confunda los símbolos con la realidad. Una persona que apenas conecta con la realidad más que a través de Internet, sin duda se desarrollará menos que otra que disponga de otras formas, aunque no de Internet.

La desconexión con la realidad —o más bien su confusión con los símbolos utilizados en sus mensajes por el emisor— que puede derivarse de tal abuso de una única forma de comunicación —Internet en este caso— empieza por el propio individuo, que corre el riesgo de desconocer su personalidad e identificarla con una apariencia, un avatar inventado por él mismo: en el fondo, hay un vacío, y puede decirse que una sociedad en la que abunde tal tipo de personajes ha pasado a ser una sociedad de seres anónimos. Tal fenómeno podría llegar a ser una patología psiquiátrica que un algunos llaman síndrome de soledad global, entendido como desequilibrio síquico provocado por el uso excesivo de Internet, que provoca una pérdida del mínimo imprescindible de interacción social. Su presencia se percibe en quien llega a casa con la mente puesta en el ordenador y no en las personas de la familia o, incluso, en cuestiones triviales; en quien se retrasa habitualmente en los momentos de vida familiar (comidas, charlas, juegos...); o siente esos momentos de convivencia como largos y pesados, cansinos, porque está ansioso por retirarse a esa habitación donde guarda el cordón umbilical con el espacio virtual. En definitiva, en quien prefiere la soledad del habitáculo personal a una celebración familiar, a un rato con los amigos o a una antigua afición.

La modificación de la personalidad causada por el síndrome de soledad global apunta, en último término, a una esquizofrenia, ya que el uso de la personalidad para desentrañar una personalidad oculta o para construir el propio avatar favorece que las auténticas personalidades resulten violentadas. En el ámbito de lo psicológico resulta peligroso jugar a ser otro, aun en el caso de no pretender ir más allá de un ingenuo divertimento. Todavía más grave es ese juego si persigue construir paisajes ideales, aunque sea momentáneamente, o novelar nuestra biografía como una especie de escape de la genuina realidad. Y si esa persona atraviesa una situación de carencia afectiva o se encuentra con la afectividad maltrecha, en esas condiciones se rasgan sin remisión las entrañas de la intimidad. Es como juguetear con fuego en el polvorín del psiquismo. Cualquier evasión de los deberes y obligaciones vitales, refugiarse en sueños idílicos, o imaginar una existencia donde las contrariedades brillen por su ausencia, o unas relaciones humanas en completa armonía y sosiego, conduce casi irremediablemente hacia una escisión de la personalidad.

No hay en Internet sirenas, más allá de las que la propia mitología de cada cual quiera crear. Lo que hay que combatir no son los presuntos peligros del medio con que nos comunicamos, sino el desorden interior que puede anidar en cada persona: la mencionada huída de la realidad, aunque parezca excusable por el cansancio frente a una situación dolorosa o bienintencionada por el deseo de construir desde cero relaciones humanas armónicas. La realidad está ahí, en primer lugar y para cada persona la de su propio ser, y no es totalmente reconstruible. Piénsese en las películas Matrix y El bosque (The Village). En ambas se nos relatan dos huidas de la realidad hacia una situación de aparentes relaciones armónicas. La segunda opción, la del aislamiento, es más difícil y a la larga imposible: porque nadie puede huir del desorden al que, en último término, puede someter durante un tiempo pero no aniquilar. La primera, la de los ordenadores que organizan la vida de los hombres desconectándolos de la realidad, ha sido superada... por la realidad. Son los propios hombres quienes pueden ser capaces de desconectarse de la realidad y conectarse a Matrix. Internet es un instrumento pasivo. Es inocente.

 

Comentarios  

 
#6 Infección digital 21-06-2010 10:44
Es cierto que la pasión que despiertan las nuevas tecnologías y en especial internet nos está modificando la conducta, esta modificación empieza en la niñez, los niños desde pequeños están inmersos en el mundo digital, muchas veces alentados por los propios padres como forma de cultura general o sustitutivo de la falta de tiempo para ellos. La propia industria se ha dado cuenta de esto, constantemente se nos bombardea con estar conectado, tu teléfono no es lo mismo si no tienes acceso a la red, tienes que saber que hacen tus amigos en todo momento, tu consola no es lo mismo si no tiene conexión para jugar con tus amigos.
Estamos pasando a ser sedentarios, cada vez hay más jóvenes que pasan más tiempo conectados, se estima que actualmente los jóvenes pasan unas 2 horas al día delante de su PC, existen campamentos de rehabilitación para tratar estos trastornos, en Japón tenemos el caso extremo, "hikikomori", el síndrome que afecta a muchos adolescentes japoneses con fobia social.
Citar
 
 
#5 Redes sociales Vs Comunicación plena 20-06-2010 23:08
Es fácil perderse en la maraña de redes sociales y reducir a común denominador nuestras costumbres relacionales, teniendo como único molde y guía las opciones comúnmente aceptadas en la red.

Si no se anda atento, es sencillo interpretar la vida real (que al mismo tiempo subsume a la digital) como una extensión de lo que se ve en el ordenador. ¿Es necesario, por poner un ejemplo, crear un evento en Facebook para que un acto adquiera relevancia o entidad oficial?

Las redes sociales son un elemento potenciador para las relaciones, pero hasta hoy, uno no puede comunicarse plenamente con todos los ingredientes de un intercambio pleno (lenguaje no verbal, entonación, énfasis...), por lo que no sustituyen, y nunca podrán, a una reunión de amigos que charlan en persona sobre su último viaje común.
Citar
 
 
#4 Vida virtual 20-06-2010 22:01
Un claro ejemplo en el que los individuos se crean una segunda personalidad o “vida paralela” es “Second Life”.Un mundo virtual en el que cada persona decide qué quiere ser, qué roll desea representar, relegando su vida social a lo virtual, artificial. En muchos casos el alter ego creado por el usuario, se antepone al verdadero sujeto, como es el caso del matrimonio que se divorció debido a que el marido se enamoró de un avatar(La Voz de Galicia). Tal es el éxito de esta aplicación, que se ha convertido en el sustento económico de miles de personas, ya que permite realizar negocios con dinero virtual, que puede ser canjeado por dólares.
Citar
 
 
#3 Escila y Caribdis 20-06-2010 12:26
El ser humano siempre ha navegado entre Escila y Caribdis y raras veces ha podido escoger por qué parte del estrecho realizar su periplo. Son más bien las circunstancias las que deciden por nosotros y, de entre el viaje a los infiernos que supone el dar un paso en una dirección o en otra, surgirán, asimismo, las oportunidades para lograr la redención a que todos estamos obligados por imperativo moral. Muchos perderán su destino y sentarán, como el joven Rimbaud una noche, a la Belleza en sus rodillas y la encontrarán amarga. Y la injuriarán y se armarán contra la justicia. Muchos otros, en cambio, como Kavafis, no temerán ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón y saldrán fortalecidos. Y serán los más los que encuentren Ítaca que los que pierdan su destino. Por tanto, loemos el viaje y pidamos que sea largo, aún cuando exista el riesgo de perder nuestra identidad.
Citar
 
 
#2 Internet no es el problema 19-06-2010 18:54
Internet es un instrumento de gran utilidad, pero debe ser algo complementario en la vida de una persona, y no convertirse en el centro de la misma .A internet se le puede sacar mucho provecho siempre que se utilice de forma proporcionada y que no se convierta en una obsesión. Las redes sociales por ejemplo pueden ser de gran utilidad para mantenerse en contacto con amigos o familiares, para encontrar a viejas amistades etc, pero no pueden sustituir las relaciones que se dan en el mundo real, fuera de la virtualidad de la red. De todos modos yo no creo que internet convierta a las personas en seres asociales sino que personas con pocas habilidades sociales y con grandes inseguridades encuentran muchas veces refugio en la red y convierten internet en su vida evitando así enfrentarse al mundo real.
Citar
 
 
#1 El peligro de lo simple... 30-03-2010 10:55
Fantástica entrada. Me preocupa la tendencia de la sociedad hacia lo simple, a simplificar para ser más concretos. Esto nos lleva a ser más superficiales en nuestras relaciones, a creer no ya en lo que sale en televisión (algo que hacían mis abuelos, "si sale en televisión es verdad") sino en lo que sale en la red...en lo que nos cuentan a través de las redes sociales...creemos cada día más en los mensajes absolutos, en la existencia única de lo blanco y lo negro y, lo que es aún peor, en el "estás conmigo o contra mi".
En cualquier caso apreciado Javier, ya sabes que fue un placer conocerte.
Citar
 

Escribir un comentario

He leido el Aviso legal y acepto las Condiciones de Uso del sitio así como la Política de Privacidad.
Asimismo, consiento expresamente el envío de información relativa a novedades, actividades y eventos, así como otras comunicaciones comerciales y publicitarias cualquiera sea su naturaleza.


Código de seguridad
Refrescar
Introduzca el código anterior para enviar su comentario.

Próximos Eventos

<<  Noviembre 2017  >>
 Lun  Mar  Mie  Jue  Vie  Sab  Dom 
    1  2  3  4  5
  6  7  8  9101112
13141516171819
20212223242526
27282930   
Home Red y Sociedad General Entre Matrix y El Bosque

Javier Cremades

“Los poderes clásicos deben aprender a relacionarse con los nuevos participantes en el gran juego de la sociedad. Aquellos que sepan adaptarse, los encontraran como aliados. Los que no perciban el cambio se despertarán, como el Gulliver de Swift, atenazados por la red de infinitos hilos de los insignificantes liliputienses”.